"[...] no congeles el júbilo / no quieras con desgana / no te salves ahora /
ni nunca / no te salves / no te llenes de calma / no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo / no dejes caer los párpados pesados como juicios / no te quedes sin labios / no te duermas sin sueño / no te pienses sin sangre / no te juzgues sin tiempo"
3/5/15
Cuatro.
Ya no voy a decir que te quiero ni mucho ni un montón.
Cualquier adverbio de cantidad sería semejante a decir 3,999… Nunca llega a
ser cuatro. Diré solo tres, imaginando que he nombrado el cuatro que
me satisface y que a ti te asusta.